












El sector yerbatero vuelve a tensarse. En una decisión contundente tomada este jueves, asociaciones de productores y cooperativas de la región resolvieron paralizar la actividad y elevar un reclamo formal al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para destrabar la discusión salarial y de costos.
La medida principal consiste en un cese de cosecha por tiempo indefinido. Según lo acordado por la mayoría de los presentes en la asamblea, no se enviará hoja verde a los secaderos hasta que existan garantías sobre el valor del producto.
Además, los productores enviaron una notificación oficial al Directorio del INYM, exigiendo que se convoque a una reunión plenaria en un plazo máximo de 14 días hábiles. El objetivo es claro: fijar un precio para la hoja verde que sea acorde a la realidad económica actual y que garantice la rentabilidad de las familias productoras.
El acuerdo, firmado al cierre del encuentro, busca mostrar solidez ante las autoridades. La medida de fuerza ya está siendo comunicada a todas las cooperativas y actores de la cadena productiva para asegurar que el paro sea efectivo en toda la zona productora.
Desde el sector advierten que la situación es crítica y que la respuesta debe ser inmediata para evitar un impacto mayor en la economía regional. "No se puede seguir produciendo a ciegas", señalaron algunos de los referentes tras la firma del documento.











