Cada 1 de diciembre, el mundo vuelve a poner la mirada en la prevención, el acceso al testeo y la importancia del acompañamiento a las personas que viven con VIH. Aunque el conocimiento sobre el virus creció de manera notable en las últimas décadas, en Argentina los indicadores muestran que la transmisión continúa en niveles similares a los de años anteriores.
De acuerdo con datos recientes difundidos por organizaciones especializadas, en el país unas 15 personas por día adquieren el VIH. A esto se suma una realidad preocupante: la mayoría desconoce su diagnóstico, lo que retrasa el inicio del tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones. Los análisis también revelan que casi la mitad de los diagnósticos llegan en forma tardía, una situación que especialistas atribuyen, entre otros factores, a la falta de controles periódicos y al bajo uso del preservativo.
Los nuevos casos se concentran especialmente en jóvenes de entre 20 y 30 años, un grupo que, según sexólogos y equipos de salud, mantiene prácticas sexuales sin protección con más frecuencia de la esperada. Se estima que cerca del 80% de la población sexualmente activa no utiliza preservativo de manera constante, y eso impacta directamente en la expansión del virus.
A nivel global, Naciones Unidas calcula que más de 40 millones de personas viven con VIH, incluidos 1,4 millones de niños. El virus se transmite principalmente por relaciones sexuales sin protección, contacto con sangre infectada y de madre a hijo durante el embarazo, parto o lactancia. En este último punto, los especialistas remarcan que el testeo en mujeres embarazadas es clave y está disponible de manera gratuita, segura y confidencial en todo el territorio nacional.
Sin tratamiento, el VIH afecta el sistema inmunológico y puede evolucionar hacia el SIDA. Sin embargo, con un diagnóstico temprano y la medicación adecuada, las personas que viven con el virus pueden llevar una vida plena y saludable, evitando la progresión de la enfermedad.
PrEP y PEP: prevención combinada y acceso gratuito
En los últimos años creció el interés por métodos preventivos adicionales, como la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) y la Profilaxis Post-Exposición (PEP).
La PrEP reduce la posibilidad de infección antes de una exposición al virus y está garantizada de forma gratuita por ley en Argentina.
La PEP, por su parte, debe iniciarse dentro de las primeras 72 horas luego de una situación de riesgo y completarse durante 28 días.
Si bien estas herramientas son valiosas, profesionales de la salud subrayan que no reemplazan el uso del preservativo, sino que forman parte de una estrategia más amplia conocida como prevención combinada, que incluye testeo regular, preservativo, PrEP, PEP y acceso a tratamientos.
En este Día Mundial de la Lucha contra el VIH/SIDA, el mensaje se renueva: testearse, informarse y cuidarse son pasos esenciales para reducir nuevas infecciones y acompañar a quienes viven con el virus. La prevención sigue siendo una responsabilidad compartida que requiere constancia, educación y políticas públicas sostenidas.