Una nueva beneficiaria del programa Desafío Confort, impulsado por el IPLyC, recibió su premio con una clara decisión: invertir el dinero en su hogar y compartirlo con sus seres queridos.
Según contó la ganadora, el dinero será destinado principalmente a arreglos en su vivienda, una necesidad que venía postergando. Además, adelantó que parte del premio también será para ayudar a su familia, priorizando el bienestar común.
El testimonio refleja el impacto directo que tiene este programa en la vida de las familias misioneras, ya que permite cubrir gastos importantes o avanzar en proyectos personales.
El programa Desafío Confort está orientado a amas de casa y padres de familia sin empleo formal, y realiza sorteos periódicos con premios en efectivo y electrodomésticos, llegando a distintos puntos de la provincia. 
Este tipo de iniciativas no solo brindan un alivio económico, sino que también generan oportunidades concretas para mejorar la calidad de vida de los beneficiarios.