El dirigente de La Libertad Avanza en Misiones, Adrián Núñez, aseguró que el sector yerbatero “no está en crisis”, sino atravesando un proceso de reacomodamiento dentro de un nuevo esquema económico.
Según explicó, la actividad muestra indicadores positivos, como un aumento del 37% en las exportaciones durante 2025 y crecimiento en el consumo interno, lo que —a su entender— descarta una crisis estructural.
Sin embargo, reconoció que existen dificultades en algunos eslabones de la cadena productiva, especialmente en los pequeños productores, quienes enfrentan problemas de competitividad frente a estructuras más grandes.
En ese contexto, Núñez fue tajante al descartar la posibilidad de volver a fijar precios desde el Estado: sostuvo que no habrá intervención y que los distintos actores deberán adaptarse a la nueva realidad del mercado.
El dirigente también remarcó que las diferencias de productividad y costos son clave en el debate, y señaló que el ámbito para discutir la situación del sector sigue siendo el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Por último, vinculó el escenario actual con un proceso más amplio de cambios en la economía argentina, marcado por una etapa de transición y reconfiguración en la forma de producir y comercializar.