Las autoridades sanitarias internacionales identificaron al denominado “paciente cero” del brote de hantavirus registrado a bordo del crucero MV Hondius, que permanece bajo seguimiento epidemiológico tras confirmarse varios contagios y al menos tres muertes vinculadas al virus Andes. 
Se trata de Leo Schilperoord, un ornitólogo y biólogo neerlandés de 70 años, quien falleció el pasado 11 de abril durante la travesía del barco, que había partido desde Ushuaia, Argentina, rumbo a distintos destinos del Atlántico. Según las investigaciones preliminares, el hombre habría contraído el virus antes de embarcar. 
El caso generó alarma internacional debido a que el virus identificado corresponde a la cepa Andes, considerada la única variante de hantavirus con capacidad de transmisión entre personas, aunque los especialistas remarcan que ese tipo de contagio es poco frecuente y suele producirse en contactos estrechos.
La esposa de Schilperoord también falleció días después en Sudáfrica, mientras intentaba regresar a Europa. Además, otros pasajeros y miembros de la tripulación presentaron síntomas compatibles con la enfermedad, lo que derivó en un operativo sanitario coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y varios gobiernos europeos. 
Actualmente, el MV Hondius se encuentra en Tenerife, España, donde comenzó el proceso de evacuación y repatriación de pasajeros bajo estrictos protocolos de aislamiento y control epidemiológico. Los viajeros serán trasladados a sus respectivos países para cumplir cuarentenas preventivas y seguimiento médico. 
El brote es seguido de cerca por organismos internacionales debido a la complejidad del caso y al alcance multinacional de los pasajeros afectados.