El nuevo misionerismo: Misiones busca avanzar con recursos propios mientras reclama a Nación

La Provincia profundiza una estrategia basada en gestionar puertas adentro y reclamar hacia afuera por las obras estratégicas que exceden su capacidad financiera. El acceso al gas, las rutas, la energía y la infraestructura vuelven a ocupar el centro de la agenda política.
Hace 2 horas EDITORIAL DEL DOMINGO

Una nueva etapa para la política misionera

El escenario político de Misiones comienza a tomar una nueva forma. Frente a una Nación que redujo su participación en la obra pública y disminuyó transferencias hacia las provincias, el Gobierno misionero busca diferenciarse a través de una combinación de gestión, reclamo y construcción de acuerdos regionales.

La 24ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande, realizada en Posadas, fue una muestra de esta estrategia. El gobernador Hugo Passalacqua reunió a mandatarios de la región y recibió al jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, ante quien planteó una agenda que incluye gas natural, energía, rutas, infraestructura y condiciones para mejorar la competitividad productiva.

El gas natural, una deuda que vuelve al centro del debate

Uno de los principales reclamos es el acceso al gas natural.

Misiones continúa sin contar con una red de gas natural que permita equiparar sus condiciones energéticas con otras provincias. La discusión no se limita al consumo domiciliario: también involucra directamente a la industria, el empleo y la capacidad de competir.

Passalacqua cuestionó que todavía existan actividades productivas que deben recurrir a la leña como alternativa energética y planteó que esta situación representa una desventaja para las empresas misioneras.

El reclamo apunta especialmente al Estado nacional, debido a la magnitud de las inversiones necesarias para desarrollar una infraestructura de estas características.

Cuando la Provincia debe ocupar espacios que deja Nación

La estrategia provincial también se observa en obras de menor escala, pero de impacto directo sobre las comunidades.

En San Antonio, avanza un sistema de agua potable destinado a unas 500 familias de distintos barrios, con una perforación de más de 200 metros, redes de distribución y una cisterna.

En San Vicente, Provincia y municipio trabajan en obras viales, caminos rurales y accesos, además de intervenciones vinculadas a productores y al desarrollo de infraestructura local.

Son proyectos que no reemplazan a un gasoducto, una autovía o una gran obra federal, pero muestran una decisión política: utilizar los recursos provinciales disponibles para atender las necesidades que sí pueden ser afrontadas desde Misiones.

El Norte Grande busca mayor peso político

La Asamblea de Gobernadores también dejó en evidencia la intención de fortalecer una agenda común entre las provincias del Norte.

La estrategia apunta a que los reclamos individuales puedan convertirse en demandas regionales. Con millones de habitantes representados y varios gobernadores compartiendo problemas similares, el Norte Grande busca aumentar su capacidad de negociación frente al Gobierno nacional.

La consigna de “mirar más al Norte” plantea, además, una discusión histórica sobre la distribución de infraestructura, inversiones y oportunidades entre las distintas regiones del país.

Gestión y reclamo: las dos caras de una misma estrategia

El nuevo esquema político que intenta consolidarse en Misiones combina dos movimientos.

Por un lado, la Provincia busca resolver con recursos propios aquello que está a su alcance. Por otro, reclama a Nación las obras y políticas que requieren una escala de inversión que supera ampliamente las posibilidades del presupuesto provincial.

La diferencia, según esta mirada, está en que el reclamo debe estar acompañado por gestión.

El avance de una obra de agua, un puente, un camino rural, el acompañamiento a productores o la capacitación laboral pueden realizarse desde la Provincia. En cambio, grandes obras como un gasoducto regional o la reconstrucción integral de rutas nacionales requieren necesariamente participación federal.

El desafío del nuevo espacio político

Esta estrategia también se relaciona con la aparición de Movimiento por lo que Viene, que pasó a ocupar un lugar central en la nueva composición de la Cámara de Representantes de Misiones.

Con 17 diputados y una Legislatura dividida en diez bloques, el escenario obliga a buscar acuerdos y abandonar la lógica de las mayorías automáticas.

El desafío será demostrar que la nueva etapa no consiste solamente en una reorganización dirigencial, sino también en una modificación de las prácticas políticas: mayor diálogo, capacidad de negociación y respuestas concretas a las demandas sociales.

Producción y desarrollo, otra pieza clave

La agenda productiva aparece como otro de los pilares.

Misiones concentra una parte importante de la actividad industrial del NEA y busca fortalecer la relación entre empresas, universidades, trabajadores y nuevos mercados.

La cooperación con Paraguay, la capacitación y la búsqueda de mercados extraprovinciales forman parte de una estrategia que intenta sostener al sector productivo en un contexto económico complejo.

Pero nuevamente aparece el mismo límite: la Provincia puede acompañar a las empresas, capacitar trabajadores y generar herramientas, pero no puede sustituir indefinidamente las grandes inversiones de infraestructura que corresponden al Estado nacional.

Una provincia que busca no quedarse quieta

El nuevo misionerismo parece encontrar allí uno de sus principales argumentos políticos: no resignarse frente a la ausencia de Nación, pero tampoco desconocer los límites de los recursos provinciales.

La estrategia consiste en avanzar en aquello que Misiones puede resolver y, al mismo tiempo, construir fuerza política para reclamar las obras estratégicas que la Provincia necesita.

El desafío será sostener esa combinación en el tiempo.

Porque frente a una Nación que decidió reducir su presencia en materia de obra pública, la respuesta de Misiones apunta a ser concreta: seguir haciendo donde puede y reclamar donde necesita que Nación cumpla.