










El histórico dirigente político Julio Bárbaro publicó un contundente artículo en el que analiza el rumbo del gobierno de Javier Milei, advirtiendo sobre las consecuencias sociales del modelo liberal y sosteniendo que el proyecto actual enriquece a los sectores más poderosos mientras multiplica la pobreza, las deudas y las necesidades de la mayoría.
Bárbaro comienza señalando que las promesas de mejoría, "brotes verdes" y luz al final del túnel son ficciones que ocultan un proyecto de país pensado para una minoría, a costa del empobrecimiento del conjunto de la sociedad. Destaca que los endeudados, desocupados y empobrecidos ya se acercan a los dos tercios de la población, lo que convierte en utópico cualquier triunfo electoral de fuerzas de derecha en el actual escenario.
El texto cuestiona especialmente el tratamiento que el Gobierno le da al endeudamiento de millones de personas, calificando de insuficiente e injusta la postura oficial de considerar el problema como algo "entre privados". El autor recuerda que fue el propio Estado el que definió tasas de interés extraordinariamente altas para frenar la subida del dólar, llevando a muchas familias a una situación de la que les resulta casi imposible salir. Plantea que un Estado responsable debería establecer límites claros, como impedir que la deuda de una persona se duplique por la sola vía de los intereses.
También analiza el escenario político a futuro: según las encuestas, el Gobierno no podría ganar ni en primera ni en segunda vuelta electoral. Bárbaro señala que ya comienzan a aparecer candidaturas liberales alternativas, lo que refleja que sectores del propio espacio entienden que repetir la experiencia actual se presenta como una misión casi imposible.
El artículo plantea además una reflexión sobre el federalismo y la equidad entre provincias, criticando decisiones que, según el autor, buscan deliberadamente debilitar ciertos distritos para impedir que elija dirigentes independientes. En ese sentido, cuestiona incluso propuestas de eliminar cargos electivos como el de gobernador, calificándolas de expresiones de una visión que no respeta la autonomía de las provincias ni la voluntad popular.
Para el autor, la clave de fondo no está en etiquetas partidarias, sino en recuperar el patriotismo como valor permanente, por encima de diferencias ideológicas. Convoca a construir una opción que reúna a peronistas, radicales, socialistas y conservadores, con el objetivo de devolverle al país el lugar de paridad y desarrollo que supo tener en el pasado.