
El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó este viernes que el Ejecutivo dispuso dejar en cero las retenciones a la exportación de granos durante las próximas seis semanas. La medida busca incentivar al sector agropecuario a liquidar la cosecha y así reforzar las reservas en un contexto de alta tensión cambiaria.
Según explicó Adorni, la decisión responde a la necesidad de “incrementar la oferta de divisas” y generar mayor estabilidad en el mercado. En ese sentido, remarcó que el Gobierno no desconoce el impacto fiscal de la medida, pero prioriza la previsibilidad económica y la generación de confianza en los productores.
El funcionario también advirtió que desde la oposición existen intentos de “generar incertidumbre para boicotear el programa de Gobierno”, lo que, a su entender, termina afectando a toda la sociedad.
El anuncio fue bien recibido por distintos sectores del agro, que reclamaban una baja en la presión impositiva para estimular las exportaciones. En tanto, economistas plantean que la iniciativa podría mejorar el flujo de divisas en el corto plazo, aunque advierten que el efecto será transitorio mientras no se resuelvan las cuestiones de fondo del esquema cambiario.
La medida tendrá vigencia hasta el 31 de octubre inclusive, y desde el Gobierno no descartaron evaluar nuevamente la situación una vez llegada esa fecha.