El sistema de salud de Santa Fe se encuentra en estado de vigilancia tras confirmarse el fallecimiento de una vecina de la localidad de Ibarlucea a causa de hantavirus. El caso, que tuvo un desenlace fatal en apenas 48 horas desde el inicio de los síntomas, activó de inmediato los protocolos de control epidemiológico tanto en Santa Fe como en la provincia de Entre Ríos.
Un cuadro fulminanteLa paciente, que residía en el barrio Las Casuarinas (cercano a Rosario), comenzó con malestares el pasado 23 de diciembre. Lo que inicialmente parecía un cuadro gripal con dolores musculares, escaló rápidamente a fiebre alta y un compromiso respiratorio severo.
Tras ser ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, los análisis de laboratorio confirmaron la presencia del virus. Lamentablemente, la mujer falleció el 25 de diciembre, dejando en evidencia la agresividad con la que puede actuar esta enfermedad si no se detecta a tiempo.
El rastro del contagioLa investigación epidemiológica es clave en este momento. Se sabe que la mujer pasó casi tres semanas en una cabaña en Victoria, Entre Ríos, lugar donde se sospecha que pudo haber tenido contacto con las secreciones de roedores infectados. Por este motivo, las autoridades santafesinas ya notificaron formalmente a sus pares entrerrianos para iniciar las inspecciones pertinentes en la zona turística.
Cifras que preocupan: el 2025 en númerosSegún el Ministerio de Salud de la Nación, el panorama del hantavirus ha mostrado un repunte este año:
- 23 casos confirmados en el país hasta noviembre de 2025.
- 9 fallecimientos registrados.
- El 70% de los diagnósticos se concentran en la región Centro (CABA, Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos).
¿Cómo se contagia? El virus se transmite principalmente por la inhalación de partículas de orina, saliva o excremento de roedores, especialmente en lugares cerrados como galpones, depósitos o viviendas que han estado deshabitadas por mucho tiempo.
Medidas de prevención urgentesAnte esta situación, los expertos recomiendan extremar cuidados:
- Ventilar: Abrir puertas y ventanas al menos 30 minutos antes de ingresar a un lugar cerrado.
- Limpieza húmeda: Nunca barrer en seco. Rociar el suelo con agua y lavandina (proporción 1:9) para evitar levantar polvo infectado.
- Uso de protección: Utilizar barbijos N95 y guantes al limpiar áreas sospechosas.
- Alimentos: Mantener todo en envases herméticos y fuera del alcance de roedores.
Las autoridades sanitarias insisten en que, ante la aparición de fiebre persistente y dolores musculares tras haber estado en zonas rurales o de acampe, se debe buscar atención médica inmediata e informar sobre la posible exposición.