En un escenario económico que desafía la estabilidad de las obras sociales en todo el país, el Instituto de Previsión Social (IPS) de Misiones reafirma su compromiso con el afiliado. El vicepresidente del organismo, Iván Pelinski, aseguró que, pese a la complejidad del contexto, no se han recortado servicios y que la prioridad absoluta es la administración responsable de los recursos.
El valor del aporte: "Cuidar cada peso"La premisa de la actual gestión es clara: eficiencia. Pelinski destacó que el sostenimiento del sistema se basa en un control riguroso del gasto y en auditorías constantes.
"Hay que cuidar cada aporte del afiliado. Esa es nuestra tarea", enfatizó el funcionario, señalando que la optimización de los fondos permite hoy cubrir tratamientos cuyo costo equivale al aporte mensual de cientos de beneficiarios.
Uno de los puntos más sensibles de la gestión es la cobertura de enfermedades crónicas y oncológicas. Al respecto, Pelinski detalló que:
- Cobertura Total: Se garantiza el 100% en medicamentos y tratamientos específicos.
- Auditorías Especializadas: Se intensificaron los controles para asegurar que cada paciente reciba exactamente lo que su patología requiere, sin dilaciones.
- Tecnología de Vanguardia: La incorporación de herramientas como el tomógrafo por emisión de positrones ha sido un salto cualitativo para el seguimiento de pacientes con cáncer dentro de la provincia.
Un dato relevante que surge de la gestión es la disminución de los traslados fuera de la tierra colorada. Gracias al fortalecimiento del sistema sanitario provincial y la sinergia con el IPS, la gran mayoría de las patologías se resuelven localmente con la misma calidad que en grandes centros nacionales.
No obstante, Pelinski aclaró que la red de contención no es cerrada: para aquellos casos que estrictamente requieren derivaciones a Buenos Aires u otros puntos del país, el IPS continúa garantizando la cobertura integral, llevando tranquilidad a las familias misioneras.
Eficiencia sobre ajustePara la conducción del Instituto, el balance es positivo. El mensaje central hacia el afiliado es de seguridad: la eficiencia administrativa no se traduce en recortes, sino en la garantía de que el sistema siga respondiendo con capacidad y solvencia ante las necesidades más urgentes.