En un movimiento estratégico que busca dar respuesta a la crisis económica nacional, el Gobierno de Misiones oficializó una profunda reestructuración administrativa. Bajo la conducción del gobernador Hugo Passalacqua, la provincia eliminó un total de 114 cargos jerárquicos, incluyendo subsecretarías, direcciones y asesorías, con el objetivo de oxigenar las cuentas públicas y agilizar la gestión.
El ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, fue el encargado de explicar los alcances de esta medida. Según el funcionario, el recorte no es solo un ajuste contable ante la caída de la recaudación y la coparticipación, sino una apuesta por la eficiencia operativa. “Buscamos un Estado más cómodo y amigable, sin tantas reparticiones que demoren las respuestas a la gente”, señaló.
¿Qué pasará con los empleados?Una de las mayores preocupaciones tras el anuncio era el destino de quienes desempeñaban tareas en las áreas suprimidas. Al respecto, Sartori llevó tranquilidad al sector público al confirmar que no habrá despidos. La estrategia consiste en una reubicación del personal para fortalecer sectores clave del día a día gubernamental.
Sin embargo, el ministro fue claro: la estructura ahora será más horizontal. Esto implica que los funcionarios que queden en pie deberán asumir mayores responsabilidades. "La temática es trabajar un poquito más y colaborar con la gestión", afirmó, subrayando que la eliminación de instancias intermedias permitirá que los trámites sean más rápidos y directos. 
El ajuste podría extenderseEl escenario económico, con indicadores de recaudación "en rojo", obliga a la provincia a mantener la guardia alta. Sartori no descartó que este proceso de optimización se traslade a las empresas del Estado e incluso sugirió que los municipios podrían replicar el modelo de austeridad.
Incluso dejó la puerta abierta a nuevos recortes si la situación lo requiere: “Posiblemente sean algunas áreas más”, deslizó, dejando en claro que la prioridad hoy es la cercanía del Estado con el ciudadano por encima de la burocracia política.