La localidad de Caraguatay atraviesa una profunda crisis institucional y de servicios tras la asunción de la intendenta interina Norma Graciela Gularte, referente de La Libertad Avanza, luego de la licencia del jefe comunal Mario Peyer.
 Basura acumulada y servicios interrumpidos
El problema más visible es la suspensión del servicio de recolección de residuos desde el 20 de marzo. La imposibilidad de acceder a camiones y herramientas dejó al municipio sin capacidad operativa, generando acumulación de basura en calles y espacios públicos.
Vecinos denuncian malos olores, riesgos sanitarios y un creciente abandono, en un contexto donde el municipio aparece prácticamente paralizado.
Despidos y denuncias de persecuciónEn medio de este escenario, crece el conflicto interno. Uno de los casos más resonantes es el despido de Nancy Lezcano, quien asegura que su desvinculación fue arbitraria y sin explicaciones claras.
Desde el Concejo Deliberante, su presidente Gustavo Fleitas advirtió sobre un clima de “cacería de brujas” dentro del municipio y no descartó nuevos despidos.
Un municipio en crisisLa falta de recolección de residuos no es el único problema. Trabajadores y vecinos alertan sobre fallas en otros servicios básicos, en medio de tensiones políticas y posibles medidas de ajuste.
La situación genera incertidumbre en la comunidad, que observa cómo el funcionamiento del municipio se ve afectado por conflictos administrativos y decisiones de la nueva gestión.