Una nueva nota de análisis pone el foco en las debilidades del actual rumbo económico nacional, señalando que el modelo impulsado por el presidente Javier Milei y su equipo muestra “falencias, ganadores y perdedores” cada vez más evidentes.
El texto advierte que las economías regionales —como la producción de yerba mate en Misiones— reflejan con claridad los efectos del esquema económico, con caída de la rentabilidad, menor consumo y concentración en pocas empresas. 
Entre los sectores más afectados aparecen los trabajadores con ingresos fijos, los jubilados, la industria, la obra pública y áreas clave como la ciencia y la educación. Según el análisis, el fuerte ajuste del gasto estatal impacta directamente en la actividad económica y en los ingresos de la población. 
Además, se remarca que el objetivo de alcanzar el déficit cero mediante recortes genera efectos en cadena: menos inversión, caída del consumo y deterioro de la infraestructura. A esto se suma un creciente endeudamiento de las familias, que recurren cada vez más al crédito para sostener su economía diaria. 
El artículo también plantea que el modelo favorece a sectores que generan divisas —como el agro o los hidrocarburos— pero que no tienen gran capacidad de generar empleo, lo que profundiza las desigualdades. 
En este contexto, se destaca el rol de las provincias, que intentan contener el impacto de la crisis mediante políticas propias, programas de incentivo al consumo y sostenimiento de servicios esenciales, aunque con recursos limitados frente a las decisiones del gobierno nacional.
La conclusión es contundente: el rumbo económico actual enfrenta límites estructurales que afectan principalmente a los sectores más vulnerables, mientras crece el debate sobre sus consecuencias a mediano y largo plazo.