La economía del litoral atraviesa horas críticas. El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, lanzó un duro diagnóstico sobre la situación de las industrias clave de la región: la forestal, la yerbatera y la ganadera. Según el mandatario, el freno en el consumo interno y la apertura de importaciones están empujando a los sectores productivos hacia un escenario de colapso inminente.
Uno de los puntos más preocupantes radica en la industria de la madera. Al ser un sector que produce a gran escala, la falta de demanda local ha generado un sobrestock que paraliza la cadena. A esto se suma la crisis en el sector textil, ejemplificada con el reciente cierre de la planta Alal en Goya, que dejó a más de 260 familias sin sustento. Valdés fue tajante al señalar que es imposible competir contra los productos que ingresan de China o India, donde los costos laborales son drásticamente menores.
Reclamos a Nación y el futuro salarial
En medio de este panorama sombrío, Corrientes aguarda una reunión clave con autoridades nacionales para trasladar la urgencia del sector productivo. El reclamo no es solo político, sino también financiero: la provincia exige el pago de una deuda que supera los 280 mil millones de pesos, sumando conceptos de caja previsional, consenso fiscal y regalías.
Respecto a los sueldos públicos, el gobernador reconoció que están analizando aumentos para los empleados estatales, pero advirtió que la caída de la coparticipación obliga a ser extremadamente cautelosos. El desafío actual del Gobierno correntino es encontrar un equilibrio que permita sostener el bolsillo de los trabajadores sin quebrar las arcas provinciales en un contexto de recesión.