La situación económica en la provincia vecina de Corrientes ha entrado en una fase de máxima tensión. El gobernador Gustavo Valdés (el texto original decía Juan Pablo, pero el gobernador actual es Gustavo) rompió el silencio sobre la posibilidad de mejoras salariales para los empleados públicos y sus palabras no fueron alentadoras: por ahora, no hay margen para aumentos.
El "combo" que asfixia a CorrientesEl mandatario correntino fundamentó la falta de definiciones en dos pilares que hoy golpean las arcas provinciales: la fuerte caída de la coparticipación federal y una deuda millonaria que el Gobierno Nacional mantiene con la provincia.
Según detalló Valdés, la Nación le debe a Corrientes aproximadamente 250 mil millones de pesos en concepto de consenso fiscal. "Es una deuda muy importante que condiciona nuestra capacidad de respuesta", afirmó el gobernador, quien a pesar de este rojo externo, asegura que las finanzas internas están "equilibradas", aunque al límite.
Los gremios y las clases en la miraEl anuncio cae como un balde de agua fría, especialmente para el sector docente. El ciclo lectivo en Corrientes tiene fecha de inicio para el 2 de marzo, y los sindicatos ya habían solicitado abrir paritarias de manera urgente para no quedar detrás de la inflación.
Tras reunirse con su Ministra de Educación, Valdés evitó dar fechas o porcentajes, limitándose a un "lo estamos trabajando". Sin embargo, el mensaje fue claro: sin el envío de fondos desde Buenos Aires o una recuperación de la recaudación federal, el bolsillo de los estatales correntinos seguirá en espera.