La economía regional más importante de Misiones atraviesa un momento crítico. Un reciente informe de Coninagro reveló que el sector primario de la yerba mate sufrió una caída del 40% en su capacidad adquisitiva durante los últimos cinco años, dejando a miles de familias productoras en una situación de vulnerabilidad extrema. 
El dato más crudo surge de la comparación con los costos de producción. Hoy, un colono necesita producir más del doble que en 2021 para comprar los mismos insumos. Por ejemplo, mientras que hace cinco años bastaban menos de 3 kilos de hoja verde para adquirir un litro de gasoil, hoy se requieren al menos 6,6 kilos. Esta brecha del 144% evidencia cómo los costos de logística y combustible han devorado la rentabilidad del productor.
Un escenario de desregulación y costos en alzaLa crisis no se limita al combustible. El informe detalla que el pago de salarios rurales también se ha vuelto cuesta arriba: hoy se necesitan 2,3 toneladas de yerba para cubrir un sueldo, casi el doble de lo que se requería en años anteriores. 
A este panorama se suma el impacto de la desregulación del INYM, que ha dejado al eslabón más débil de la cadena sin un precio sostén que refleje la realidad de los costos. Según especialistas, la mejora que muestran algunas estadísticas interanuales es solo un "espejismo", ya que se comparan contra años que ya habían sido muy malos para el sector.
Familias en riesgoNo se trata solo de números, sino de la sustentabilidad de más de 12 mil familias misioneras que dependen directamente de la hoja verde. Sin políticas que devuelvan la competitividad y frente a una inflación de costos que no da tregua, la estructura productiva de la provincia enfrenta una amenaza sin precedentes. La falta de equilibrio en la cadena yerbatera pone en jaque el futuro del "oro verde" misionero.