El mes de marzo arranca con un nuevo escenario en los surtidores de todo el país. A través del Decreto 116/2026 publicado recientemente en el Boletín Oficial, el Gobierno Nacional confirmó una actualización parcial en los impuestos que gravan a las naftas y al gasoil, lo que se traduce de inmediato en un incremento de precios en las estaciones de servicio.
Esta medida modifica el esquema que se venía aplicando y busca, según fuentes oficiales, amortiguar el impacto en el índice inflacionario. En lugar de aplicar la totalidad de los aumentos pendientes de un solo golpe, el Ejecutivo decidió desdoblar la carga tributaria.
Claves del nuevo cronograma:- Aumento actual: Desde hoy, 1 de marzo, rige una suba parcial vinculada al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).
- Postergación estratégica: Los incrementos correspondientes al último trimestre del año pasado se han diferido para evitar un salto brusco en los costos de logística y transporte.
- Próxima fecha crítica: El decreto establece que el remanente total de las actualizaciones pendientes de los períodos 2024 y 2025 se aplicará de forma definitiva el 1 de abril de 2026.
Desde la Casa Rosada argumentaron que este "sendero fiscal sostenible" es necesario para equilibrar las cuentas públicas sin frenar el consumo interno. Sin embargo, para los conductores y transportistas, la noticia marca el inicio de un otoño que seguirá presionando los costos fijos.
Habrá que esperar a las próximas horas para ver cómo cada petrolera traslada estos cambios impositivos al precio final en cartelera, pero la tendencia es clara: el combustible no dará tregua en el corto plazo.