Un reciente informe basado en datos oficiales del INDEC (Encuesta Permanente de Hogares) reveló una transformación drástica en el mercado laboral de nuestra provincia. Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo periodo de 2025, Misiones registró una caída de 18.942 ocupados en el sector de la administración pública, defensa y seguridad social, lo que representa una baja del 27,8%.
El análisis de los microdatos arroja un detalle clave: el ajuste no fue parejo en todo el territorio. La mayor parte de esta reducción se concentró en el aglomerado Posadas, con una pérdida de más de 18.000 puestos, lo que coincide directamente con el cierre y recorte de organismos nacionales que tienen su sede en la capital provincial. En el resto de la provincia, el impacto fue mucho menor, con una baja de apenas 889 ocupados.
Históricamente, el Estado ha sido uno de los motores del empleo en la tierra colorada. Sin embargo, en tan solo dos años, pasó de representar el 14,6% del total de ocupados al 10,8%. Este vacío fue desplazado por el sector de la construcción, que ahora se ubica como el segundo empleador de la provincia.
Crece el cuentapropismo ante la falta de empleo asalariado
Más allá de los números estatales, el informe muestra un cambio estructural: mientras se destruyeron más de 46.000 puestos de trabajo asalariados (en relación de dependencia), el trabajo por cuenta propia creció un 30,3%. Esto sugiere que muchos de los afectados por los recortes han tenido que volcarse a actividades independientes, muchas veces más inestables, en sectores como la gastronomía, el transporte y la construcción.
Los datos confirman que el ajuste nacional tuvo un correlato concreto y real en las familias misioneras, marcando un nuevo escenario laboral donde el empleo público ya no tiene el peso de años anteriores.