En una contundente exposición ante la Bolsa de Comercio de Córdoba, el presidente Javier Milei analizó el rumbo económico del país, defendió su gestión frente a las críticas por la caída de la actividad y lanzó una fuerte promesa: en agosto la inflación podría empezar con 0%.
El combate contra la "hiper"El mandatario reconoció que el dato de inflación de febrero (2,9%) sigue siendo elevado en términos nominales, pero pidió perspectiva histórica. Según Milei, al asumir el gobierno, la dinámica económica apuntaba a una hiperinflación del 15.000% anual.
“¿La inflación es alta? Sí, claro. Pero cuando llegamos la mayorista era del 54% y la minorista viajaba al 1,5% diario. Venimos del peor lugar del infierno”, sentenció el jefe de Estado.
Además, destacó que gracias al fin del déficit cuasi fiscal y al congelamiento de la base monetaria, los resultados estructurales están a la vista. En ese sentido, aseguró que la pobreza bajó del 57% al 30%, lo que representa a 15 millones de argentinos que lograron salir de esa condición.
¿Destrucción de empleo o evolución tecnológica?Uno de los puntos más picantes de su discurso fue la respuesta a quienes critican la caída en sectores como la industria. Milei comparó la situación con el avance tecnológico:
- Sectores en auge: Minería, energía e intermediación financiera lideran la suba.
- La transición: Explicó que el crecimiento "no es equilibrado" y que, así como el email reemplazó al correo tradicional, la mano de obra deberá migrar hacia sectores más productivos con mejores salarios.
- Crítica a los "luditas": Apuntó contra quienes temen al desplazamiento del empleo por el cambio de matriz productiva, tildando de "cavernícolas" a ciertas regulaciones, como las que hoy limitan la ley de semillas en el agro.
Hacia el final, Milei se mostró optimista sobre el futuro a mediano plazo, destacando el potencial de la Patagonia para la instalación de centros de datos por sus condiciones climáticas y la capacidad de Argentina para convertirse en una potencia energética y mineral. 
Finalmente, hizo un llamado a la "inocencia fiscal", pidiendo a los argentinos que saquen los dólares "del colchón" y los vuelquen al sistema financiero para financiar préstamos y reactivar el aparato productivo de forma definitiva.