Lo que parecía una escalada imparable hacia precios históricos acaba de sufrir un freno brusco. Tras el anuncio de una tregua y avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, el mercado petrolero reaccionó con una caída estrepitosa, devolviendo el valor del barril de Brent a niveles que traen un alivio momentáneo a la economía global.
En apenas unas horas, el crudo pasó de rozar los US$ 114 —pico alcanzado durante la tensión máxima del domingo por la noche— a retroceder más de un 14%, ubicándose nuevamente por debajo de la barrera de los US$ 100. Este movimiento refleja la enorme sensibilidad de los inversores ante cualquier señal de paz en Medio Oriente. 
El alivio llega por el Estrecho de OrmuzEl factor determinante para este desplome fue la posibilidad de normalizar el paso por el Estrecho de Ormuz. Con la amenaza de bloqueo perdiendo fuerza tras los mensajes de Donald Trump, el temor a un desabastecimiento global de energía comenzó a disiparse.
Si bien entidades financieras como Goldman Sachs habían proyectado un 2026 con precios promedio de US$ 85, la volatilidad actual demuestra que la geopolítica manda sobre cualquier estadística. Por ahora, el mundo respira ante un petróleo más barato, aunque la mirada sigue fija en Teherán y Washington: cualquier cambio en el tono de las conversaciones podría volver a disparar los indicadores en cuestión de minutos.