Los cheques rechazados por falta de fondos registraron un fuerte incremento en Argentina durante el primer bimestre de 2026, alcanzando niveles similares a los observados en plena pandemia.
Según un informe de la central de riesgo crediticio Fidelitas, en diciembre se marcó un récord histórico con 97.612 documentos rechazados. La tendencia se mantuvo en los meses siguientes: en enero se registraron 89.352 cheques sin fondos y en febrero 86.350, cifras muy por encima de los valores habituales.
El informe advierte que este fenómeno refleja una creciente presión financiera sobre las empresas, especialmente en un contexto de recesión económica. Además, el ratio entre cheques emitidos y rechazados continúa en aumento, lo que evidencia dificultades cada vez mayores para cumplir con los compromisos de pago.
En términos monetarios, el impacto también es significativo: mientras que históricamente los montos rechazados rondaban los 30 millones de dólares mensuales, en los últimos meses se sextuplicaron y superaron los 180 millones de dólares.
Este escenario plantea un panorama complejo para el sector productivo, en especial para las pymes, donde el cheque sigue siendo una herramienta clave de financiamiento y pago dentro de la cadena económica.