En lo que ya se califica como un "giro de 180 grados" en los tribunales de Estados Unidos, la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dictó un fallo histórico a favor de la República Argentina. La justicia estadounidense revocó la sentencia de primera instancia que obligaba al país a pagar la astronómica cifra de 16.100 millones de dólares por la expropiación de la petrolera estatal YPF.
El tribunal de alzada le dio la razón a los argumentos presentados por la defensa argentina en octubre pasado, señalando que en el juicio original se realizó una interpretación errónea de la ley argentina. Este punto es crucial, ya que el fallo sostiene que las normativas locales deben ser revisadas correctamente, invalidando el multimillonario reclamo que pesaba sobre las arcas del Estado.
Además de este alivio financiero sin precedentes, la Cámara ratificó que YPF queda exculpada de toda responsabilidad en el proceso de estatización llevado adelante en 2012. Esto significa que la empresa, como sociedad anónima, no tuvo culpa en las decisiones políticas tomadas por el Gobierno nacional de aquel entonces, separando la figura de la compañía de los reclamos de los fondos de inversión.
Este triunfo judicial representa un respiro vital para la macroeconomía argentina, eliminando una de las mayores amenazas financieras de la última década. El caso, que parecía perdido tras el fallo de la jueza Loretta Preska, vuelve ahora a una etapa de revisión que cambia por completo el tablero de juego internacional para nuestro país.