El contador y diputado provincial José Luis Pastori cuestionó el destino de los impuestos incluidos en el valor de la nafta y advirtió que una parte importante de lo que pagan los consumidores no se traduce en obras ni beneficios concretos.
Según detalló, casi el 38% del precio por litro corresponde a impuestos nacionales, principalmente el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).
Pastori explicó que estos tributos tienen asignaciones específicas por ley, como financiamiento de jubilaciones, viviendas sociales y obras viales. Sin embargo, aseguró que no se están ejecutando plenamente, lo que genera un desfasaje entre lo recaudado y lo que efectivamente vuelve a la sociedad.
En ese sentido, remarcó que la recaudación por combustibles crece sostenidamente —con estimaciones que superan los 2.800 millones de dólares en 2026— mientras que sectores clave como la infraestructura vial o los planes de vivienda muestran niveles bajos de ejecución.
El legislador también vinculó el fuerte aumento del precio de la nafta en los últimos años —con subas superiores al 500%— a la actualización de estos impuestos, más allá de otros factores como el precio internacional del petróleo.
Finalmente, Pastori sostuvo que los misioneros están pagando valores récord por el combustible, pero sin ver reflejado ese esfuerzo en mejoras concretas: “Es dinero que debería volver en infraestructura y beneficios sociales, y hoy no lo hace”, cuestionó.