La falta de pruebas, la escasez de detenidos y la ausencia de líneas investigativas claras marcan muchos de los expedientes de asesinatos ocurridos en Misiones. El camino hacia la verdad y la justicia por una muerte violenta suele convertirse en un proceso largo, tedioso, lleno de desilusiones y angustia para las familias de las víctimas.
Con el paso del tiempo, la falta de avances judiciales y de pruebas concretas alimenta una profunda sensación de impunidad. En este contexto, numerosas familias misioneras siguen luchando día a día, con lo poco o mucho que tienen, para mantener viva la memoria de sus seres queridos y exigir justicia.
Uno de los casos más conmocionantes es el doble femicidio de Gabriela Agüero (39) y su hija Débora Elizalde (24), asesinadas a balazos en febrero de 2022, en la localidad de San Antonio. El principal sospechoso, sindicado como el autor del ataque, permanece prófugo desde entonces.
“Sinceramente nosotros ya no esperamos nada de la Justicia: lo que esperamos es la justicia divina, que no falla. Pero la justicia del hombre en San Antonio... Con eso no pasa nada”, expresó con dolor Carmen, hermana y tía de las víctimas.
Otro expediente que lleva más de una década sin resolverse es el femicidio de Lucía Maidana, estudiante de Comunicación Social, asesinada en Posadas en 2013. Aunque un perfil de ADN hallado en la escena del crimen fue vinculado a otros casos de violación en la ciudad, hasta hoy no hay ningún imputado en la causa.
“No hay siquiera una hipótesis que se esté siguiendo. Es difícil detectar alguna línea de investigación clara. No se observa que haya sospechas siquiera de quién podría ser”, explicó la abogada Roxana Rivas, quien representa a la familia Maidana desde 2014 como querellante particular.
En Oberá, la comunidad continúa esperando respuestas por el asesinato de la comerciante Gladis Gómez, de 39 años, baleada por motochorros dentro de su local el 2 de marzo de 2022. Murió once días después, en el hospital Samic. Aunque hubo tres detenidos en un principio, todos fueron liberados y la causa volvió a foja cero. Actualmente, no hay sospechosos.
La familia de Gladis Gómez enfrenta un doble dolor: la pérdida de un ser querido y el peso de una justicia que no da respuestas.
Finalmente, el caso más reciente es el del cabo primero de la Policía de Misiones, Mauricio Miñarro, de 33 años, asesinado a balazos en la madrugada del 30 de diciembre de 2024 mientras custodiaba el destacamento de Infantería ubicado en el predio del Aeroclub de Eldorado. Si bien hubo un detenido acusado de encubrimiento, fue liberado tras pagar una caución, y el expediente volvió a quedar sin sospechosos.